Presencia de Anton Goering en Venezuela

 

 

Por Susana Benko.

Anton Goering llegó al país con el encargo de estudiar y recolectar animales que formarían parte de la colección de la Sociedad de Zoología de Londres. No imaginó, tal vez, que este viaje duraría ocho años debido al impacto que tuvo en él la naturaleza venezolana.

Tuvo una sólida formación como ornitólogo y taxidermista. Estudió en Alemania zoología, anatomía comparada y otras materias de las ciencias naturales. Simultáneamente profundizó sus estudios en pintura y modelado, siendo la acuarela su medio de trabajo tanto para las ilustraciones científicas como para su obra artística personal.

Goering llegó a La Guaira en 1866, tres años después de finalizar la Guerra Federal. Se encontró, por tanto, con un panorama inestable, pues continuaban los brotes insurreccionales durante los mandatos de Juan Crisóstomo Falcón y José Ruperto Monagas. Hubo que esperar cuatro años más para que se produjera la pacificación del país con la subida al poder de Antonio Guzmán Blanco.

Su entusiasmo por ello no decayó. Influido por las lecturas de los libros de Humboldt y de otros viajeros, Goering gustaba salir de expedición e internarse solo en selvas inexploradas para contemplar los efectos de la luz en el paisaje a la vez que estudiaba las aves. Trabajaba la acuarela con versatilidad y fluidez, sin dejar de registrar con detalle el dato visual que la realidad le ofrecía. Su minuciosidad provenía del rigor de su formación científica, lo que fue de enorme utilidad después para los estudiosos de nuestra fauna y flora. Por esta razón, pintó la naturaleza de la manera más veraz posible. Tal detallismo le sirvió también para afinar su apreciación acerca de las costumbres del país.

De las regiones que visitó, tuvo particular interés en el estado Carabobo. Realizó varias pinturas y acuarelas de San Esteban, así como varias vistas del lago de Valencia y de sus islotes. En muchas de sus obras se observa su manera de describir las plantas y las aves. Si bien reprodujo con fidelidad casi fotográfica la variedad de la vegetación existente en las zonas visitadas, no dejó de expresar asimismo la cualidad exuberante del paisaje. Su capacidad de observación y manejo virtuoso del dibujo y de la acuarela, dio cuenta de cómo era la geografía venezolana incluyendo asimismo sus accidentes geográficos.

En la obra titulada Lago de Valencia que se encuentra en la Galería de Arte Nacional en Caracas, vemos cómo los efectos de la luz sobre el agua, sus reflejos y variaciones cromáticas, fueron creados mediante la transparencia y la sutileza de la acuarela como medio expresivo. Su visión es la del nostálgico pintor romántico alemán. Se trata de un paisaje pintoresco, agradable, que denota tanto su objetivo descriptivo, como su pasión y deleite ante la magnificencia del paisaje venezolano.